Tanto la Alianza como la Concertación tienen como gran objetivo lograr al menos la mitad de los escaños en la Cámara de Diputados y en el Senado y es aquí, precisamente, donde están los principales desafíos políticos para el próximo período.

Paso a paso el juego de las elecciones 2005.

1.- Liderazgo político en la Alianza: Más allá de las opciones reales que tengan hoy los abanderados de la oposición, Joaquín Lavín (UDI) sabe que tiene la última posibilidad de llegar a La Moneda, mientras que Sebastián Piñera (RN) apuesta a aprovechar esta elección para convertirse en la gran carta presidencial de 2009.


“Mientras más votos logre mejores serán sus posibilidades de instalarse como el líder natural del partido, porque -en caso contrario- podría ver amenazadas sus aspiraciones por otras figuras internas que miran las parlamentarias como plataforma presidencial, entre ellos: Lily Pérez y Andrés Allamand”, aseguran.“En la presidencial estamos compitiendo todos, y ahí tenemos la gran opción de Piñera y de pasar a segunda vuelta. Ahí cualquier cosa puede pasar, las parlamentarias estarán listas y, por tanto, se va a producir un rebaraje del naipe importante”, explica el secretario general de RN, Cristián Monckeberg. Sin embargo, la UDI también apuesta a mantener la opción presidencial y, con ello, el liderazgo en la centroderecha. Las cartas gremialistas apuntan a Pablo Longueira (UDI), quien ha dicho que está “disponible” para asumir el desafío.Pero Longueira necesita destronar a Lily Pérez y alcanzar una gran votación nacional para fortalecer su opción y enfrentar “nuevamente” a Sebastián Piñera.


2.- Liderazgo político en la Concertación: Dada la gran cantidad de “figuras” con aspiraciones presidenciales que existen en el oficialismo, la elección también permitirá algún grado, aunque menor, de posicionamiento. De allí, que el PPD se la haya jugado por instalar a Guido Girardi como candidato senatorial por Santiago Poniente, a pesar del “blindaje” que pedía la DC para Andrés Zaldívar.A su vez, Soledad Alvear (DC) tampoco pierde las esperanzas de llegar a la Moneda y, para ello, espera sacar una gran votación. “Ganar en Santiago Oriente, por la cantidad de votantes, la dejaría inmediatamente como primera mayoría a nivel nacional”, explican. A su vez, Adolfo Zaldívar espera mantener el liderazgo de la DC en el oficialismo para retomar sus opciones presidenciales, y ya hay otros candidatos que se están “lanzando” como el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre (PPD) y tampoco se descarta una reaparición de Ricardo Lagos.


3.- Hegemonía política en la Alianza: La competencia “total” –salvo en la X Norte- entre la UDI y RN cimentará la nueva relación que surgirá entre las dos colectividades. Si RN logra aumentar su votación romperá la tendencia a la baja que ha registrado en las últimas elecciones y si la UDI mantiene la actual votación tendrá las herramientas para continuar liderando la centro derecha. Hoy RN cuenta con 22 escaños en la Cámara Baja y busca conseguir otros tres, mientras que a nivel de senadores sólo lleva a la reelección a 2 de los 7 legisladores que tiene, a los que esperan sumar otros 3. La principal amenaza es para la UDI, que debe mantener los 35 diputados electos en 2001 y a sus 11 senadores de los cuales 7 van a la reelección. Sin embargo, ya perdieron una circunscripción donde tenían representación –al omitirse a favor de Allamand- y ahora deberán sacar las seis restantes y aumentar en el mejor de los casos en las otras tres zonas donde no tenían representantes. En lo inmediato, el presidente de la UDI, Jovino Novoa, rayó la cancha: “esperamos mantener el porcentaje de votación que logramos el 2001 y tratar de incrementarlo un poco”.



4.- Hegemonía política en la Concertación: La principal batalla estará dada entre la DC y el eje PS-PPD, pero adicionalmente, las dos últimas colectividades también disputarán la hegemonía del ala izquierdista que será fundamental para ejercer influencia en el nuevo gobierno. “Vamos a volver a un esquema donde obviamente la presidenta va a ejercer un gran liderazgo, pero los partidos políticos van a también buscar reafirmar su presencia, identidad y hacer valer sus postulados a la hora de tomar decisiones”, vaticina Schaulsohn.La DC llevará candidatos en los 60 distritos del país y en 9 de las 10 circunscripciones. La apuesta es aumentar en al menos tres los 24 diputados que tienen y mantener al menos siete de los 10 senadores que van a la reelección. Los socialistas quieren aumentar como mínimo en 2 (VI y XII Región) los 5 senadores que tienen y subir al máximo los escasos 12 diputados que tienen en la Cámara baja. A la inversa, el PPD quiere crecer en diputados (hoy cuenta con 21) y sumar un nuevo senador en Santiago Poniente.



5.- Sistema electoral binominal: El desenlace parlamentario y la correlación de fuerzas de las coaliciones determinará el futuro del sistema binominal. Hasta ahora la UDI ha sido la más férrea defensora del mecanismo y un retroceso parlamentario fortalecería las posiciones que buscan avanzar hacia un mecanismo más proporcional, que incluso se encuentran al interior de RN.En la Concertación, dadas las grandes complicaciones que enfrentaron para elegir a sus candidatos, harán todo lo posible por cambiar el mecanismo y una gran representación les permitirá acercarse a los altos quórum establecidos en la Constitución para hacerlo.



6.- Temas valóricos: RN en la Alianza y el eje PS-PPD en la Concertación han manifestado posturas valóricas más “liberales” en temas como: el divorcio, las relaciones entre homosexuales, etc. Mientras que la UDI y la DC –con una tradición más enraizada en los valores cristianos- son bastante más conservadores en estos temas. ¿Cuánto puede cambiar la visión en estas materias? Dependerá del poder que alcancen para ejercer sus influencias. “En materia valórica no tenemos transacción posible: nosotros estamos contra el matrimonio entre personas del mismo sexo y de cualquier medida que autorice cualquier forma de aborto en Chile por dar dos ejemplos bastante claros”, sentenció el vicepresidente de la DC, Patricio Rojas.


Adicionalmente, existen varios aspectos que estarán en juego en las próximas elecciones y que explican las enormes dificultades que han tenido los presidentes de los partidos políticos de las dos principales coaliciones para alcanzar acuerdos, potenciar la unidad y encarar este nuevo desafío.


El liderazgo político y presidencial de la Alianza y de la Concertación, el rol que jugarán los partidos políticos y las fortalezas que tendrán para desarrollar sus propios proyectos, el futuro del sistema electoral binominal, las transformaciones valóricas que enfrentará el país en la era de la globalización y los énfasis que tendrán las políticas sociales y económicas, son los puntos en juego. Lo primero y más evidente será “mantener el poder” en el caso de la Concertación y “provocar la alternancia” en el caso de la Alianza. Sin embargo, independientemente de quien resulte electo presidente o presidenta, ninguno de los candidatos con opción de ganar pone en duda la continuidad del modelo económico.


Pablo Ramírez Torrejón
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