Ninguna de las terapias para mitigar la resaca es eficaz, solo hay que beber poco, despacio y comiendo a la vez, la absorción del alcohol es más lenta si el estómago está lleno y se reduce el riesgo de intoxicación. No funcionan. El té verde, el agua, los plátanos, los baños calientes, los huevos o cualquiera de los numerosos productos de venta en herbolarios o farmacias que prometen evitar la resaca, lo consiguen. Según una revisión, publicada en la revista 'British Medical Journal', lo mejor para paliar los molestos efectos del alcohol es practicar la abstinencia o beber con moderación. Está en nuestras manos.

Dolor de cabeza, náuseas, vómitos, sequedad de boca, pérdida de memoria, temblor, irritabilidad... Seguro que más de una vez muchas personas habrán experimentado estos síntomas después de un día de celebraciones y fiestas como la de esta noche. Son las consecuencias de la ingesta excesiva de alcohol.

Un estudio sobre los costes del consumo de alcohol, realizado en España en 1998, reveló que reduce un 25% la productividad en el trabajo, ya sea por el absentismo que ocasiona los lunes por la mañana o por los errores que se producen en el desempeño profesional. Tan sólo en Reino Unido, las resacas son responsables de unas pérdidas anuales de 3.000 millones de euros, principalmente debido a bajas laborales.

Aunque se desconocen los mecanismos últimos por los cuales el alcohol provoca este malestar general, parece que los síntomas tras una borrachera son debidos a la acción de los productos del metabolismo del etanol, a alteraciones del sistema endocrino e inmunológico, a un fenómeno de deshidratación celular y a trastornos del sueño.

En el mercado existe un gran número de remedios, muchos de los cuales se anuncian por Internet, cuyo objetivo es evitar o disminuir las molestias ocasionadas por la resaca. Por este motivo, investigadores de las universidades de Exeter y Plymouth, ambas en Reino Unido, y de Utrecht, en Holanda, han llevado a cabo una revisión de todos los ensayos que se han realizado hasta la fecha en los que se han evaluado diferentes terapias para paliar los efectos del alcohol.
Los autores analizaron toda la literatura existente y encontraron ocho estudios en los que se valoraba la eficacia de diferentes agentes y suplementos dietéticos. Aunque se detectó que algunos productos parecieron resultar eficaces, como el ácido gamma-linolénico o las tabletas compuestas de levadura seca y riboflavina (vitamina B2), los resultados se registraron en trabajos pequeños y con sistemas de medición de síntomas no validados.

La falta de una herramienta sensible para medir los efectos del alcohol en el organismo puede ser el motivo del pequeño cuerpo de evidencia. «Futuros ensayos deberían investigar los cambios biológicos que ocurren durante una resaca», explican los autores del trabajo.

Pocos estudios.

Estos investigadores piensan que recelos éticos podrían estar condicionando la escasez de estudios sobre este tema. «Los ensayos [con resultados] positivos podrían animar al consumo de alcohol. Sin embargo, hay poca evidencia de que el alivio de los síntomas de la resaca dé lugar a una mayor ingesta», afirman. No obstante, la revisión concluye que «no hay datos convincentes para sugerir que alguna intervención convencional o complementaria es eficaz para tratar o prevenir la resaca». Y concluyen que la forma más eficaz para evitar los síntomas que induce «es practicar la abstinencia o la moderación».

De la misma opinión es el doctor Antoni Gual, jefe de servicio de la Unidad de Alcohología del Hospital Clínic de Barcelona. «Ni tomarse un protector gástrico antes de beber o consumir después café funciona», asegura. Y recomienda evitar la costumbre de combatir la resaca bebiendo alcohol en ayunas al día siguiente. «Es falso que la remedie», apostilla el especialista.

Cómo no acabar en Urgencias.

La capacidad del organismo para eliminar el alcohol tiene un límite: una unidad de bebida (10 gr. de alcohol o una copa de cava, vino o cerveza o media de whisky o coñac) cada hora. A partir de esta cantidad, el etanol se acumula y el cuerpo se resiente. Recuperar el equilibro es cuestión de dejar pasar el tiempo. «Beber poco, despacio, comiendo a la vez [la absorción del alcohol es más lenta si el estómago está lleno y se reduce el riesgo de intoxicación] y parar cuanto se alcanza el 'puntito'». Estos son los consejos que ofrece el experto en alcohología, Antoni Gual, para evitar la resaca y, lo que es peor, la intoxicación que cada Nochevieja '' lleva a cientos de españoles a las urgencias hospitalarias. «Como cada fin de año, sobre las dos o tres de la madrugada de esta noche, la práctica totalidad de problemas atendidos en estos servicios se deberá al consumo excesivo de alcohol», advierte el especialista.


Pablo Ramírez Torrejón (PD).
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