El amor que regalamos es elúnico amor que conservamos.

El amor alivia como la luzdel sol tras la lluvia.

Nada es tan duro y fiero queno se pueda vencer con elfuego del amor.
Deja que mi amor te rodee comola luz del sol, y que, aún así,te de libertad iluminada.
Nada más hermoso que un amor queha capeado las tormentas de la vida...El amor del joven es la iniciaciónde la vida. Pero el amor del viejopor el viejo, es el comienzo decosas más perdurables.


El recuerdo de la felicidadya no es felicidad; el recuerdodel dolor es todavía dolor.


Más allá de felicidad o infelicidad,aunque sea las dos cosas, el amor esintensidad; no nos regalala eternidad sino la vivacidad,ese minuto en el que se entreabrenlas puertas del tiempo y del espacio:aquí es allá y ahora es siempre.

El ignorante afirma,el sabio duda y reflexiona.


Cada niño, al nacer,nos trae el mensaje deque Dios no ha perdido aúnla esperanza en los hombres.

Si Dios es amor, ama a Dios el queama el amor, y ama al amor el queama al hermano. Cuando amamos alhermano con amor verdadero,le amamos con un amor que viene deDios. Y el que no ama al hermano,no está en el amor, y el que no estáen el amor no está en Dios porque Dioses amor.


Entrego un mensaje a todos ustedes, con mucho afecto. Quiero saludar a todos los bloggeros, escritores, jóvenes, mujeres, hombres, intelectuales, donde mantenemos un dialogo de altura de mira.




Pablo Ramírez Torrejón (PD).
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