Hoy es lunes y Michelle Bachelet enfrentara su primera Crisis de Gobierno.


La primera crisis GOBIERNO. El debut de la próxima administración estará marcado por la ausencia de directivos de servicios públicos: (Lo encuentro súper grave, porque los cambios los debe hacer en marzo y no antes).



Quien hoy gane la elección dirigirá a partir del 11 de marzo una orquesta a la que le faltarán algunos músicos: los jefes y subjefes de varios servicios públicos. Un cambio legal obligará al futuro Presidente a entenderse con subrogantes durante sus primeros meses en el poder.




El Presidente que resulte electo no podrá someter a cuoteos políticos las designaciones de los jefes y subjefes de la Onemi, Fosis, Sernac, INE y otros tantos servicios del Estado. Un cambio legal lo obligará a llamar a concursos públicos para llenar estos cargos, para alegría de los chilenos que desean que la meritocracia se imponga frente a la dedocracia, pero para desdicha, o al menos preocupación, de los comandos de los candidatos, que visualizan la crisis que la implementación del sistema puede desatar durante los primeros días de gobierno.



Los problemas son varios. El primero es que si recién el 11 de marzo se echan a andar los procesos de búsqueda, que tardan al menos tres meses, en el ínter tanto los servicios públicos estarán encabezados por subrogantes, dedicados a administrar más que a impulsar cambios.



Esto puede transformarse en un escollo para hacer realidad los 36 compromisos que asumió Michelle Bachelet para los primeros 100 días de gobierno o las 100 medidas en 120 días de Sebastián Piñera.



Y eso no es todo. Otras interrogantes son si el gobierno será capaz de llevar adelante tantas búsquedas en forma simultánea, si las consultoras a las que licitan estas selecciones podrán responder a esta explosión de demanda por sus servicios y si habrá suficientes candidatos de buen nivel para llenar todos estos cupos.



Una nueva institucionalidad


Con amplio apoyo de los partidos políticos y la venia de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), en junio de 2003 se aprobó la Ley 19.882 de Nuevo Trato Laboral. En lo fundamental, impulsa una modernización de la política de personal del sector público, mediante la entrega de incentivos a una mejor gestión y la transformación de los mecanismos de selección de los altos directivos públicos.



Se definió que 99 de los 128 servicios públicos que existen en el país se incorporarán en forma gradual al sistema de alta dirección pública. Al cierre del 2005 eran 53 las instituciones, este año se sumarán diez más y así sucesivamente hasta completar las 99.



Los 53 servicios actualmente incluidos, suman 53 funcionarios de primer nivel, 364 de segundo y 1.768 de tercero.



Para liderar las búsquedas de primer nivel y asesorar las de los de segundo y tercer nivel, además de ver todo lo relativo a la modernización de la política de recursos humanos del sector público, se creó la Dirección Nacional de Servicio Civil. Esta institución es acompañada por un Consejo de Alta Administración Pública, que agrupa a representantes de las distintas sensibilidades políticas.



Quedaron excluidos del sistema de alta administración pública los servicios que no sólo ejecutan políticas, sino que también las diseñan, como el Servicio de Impuestos Internos, ODEPA, Chile Deportes y el mismo Servicio Civil. La directora nacional de esta última institución, Catalina Bau, fue nombrada directamente por el Presidente Ricardo Lagos.



La marcha blanca



Desde que empezó a operar, el Servicio Civil ha reemplazado por concursos públicos a apenas once jefes de servicio que presentaron sus renuncias. Otros tres, todos del área salud, fueron seleccionados pero están a la espera de que el Presidente de la República ratifique sus nombres.



Estos 14 jefes de servicio no deberán renunciar el 11 de marzo, según establece un instructivo gubernamental. Esto deja en 39 las búsquedas de funcionarios de primer nivel que deberá llevar adelante el Servicio Civil tras el 11 de marzo.



En cuanto a los funcionarios de segundo nivel, 32 han sido nombrados bajo los criterios de alta dirección pública y otros 63 se encuentran en pleno proceso de búsqueda. Es decir, son 269 cargos las designaciones que quedan pendientes.



Las búsquedas ya realizadas han sido una especie de marcha blanca para el Servicio Civil. Pero la prueba de fuego llegará con el cambio de gobierno.



La prueba decisiva



Salvador Valdés, investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), valora el trabajo realizado por el Servicio Civil hasta ahora. Sin embargo, está preocupado por lo que pueda ocurrir con el cambio de gobierno.



"Hay riesgos si el proceso no se maneja bien. Podría entrabarse y dejar sin jefes a varios servicios por hartos meses. Eso podría afectar la marcha del gobierno y hacer imposible que el nuevo Presidente lleve a la práctica las promesas hechas para los primeros cien días", afirma.



Estos riesgos han sido debatidos al interior del Consejo de Alta Dirección Pública. "Estamos conscientes de que el cambio de gobierno será decisivo para probar el éxito de la reforma", dice la directora nacional, Catalina Bau.



Plan de contingencia



El Servicio Civil está trabajando hace meses en un plan de contingencia para enfrentar el cambio de gobierno. Primero, prepararon los perfiles de todos los cargos que deberán reemplazarse, pues estos antecedentes permitirán estar en condiciones de publicar inmediatamente los llamados a concursos públicos.



En segundo lugar, implementarán un sistema on line para que la recepción y revisión de postulaciones sea más expedita.



"También estamos tomando medidas para que no haya problemas cuando licitemos los procesos de selección a consultoras independientes, pero sin duda que esta es una fuente de incertidumbre. No sabemos cómo nos responderán estas empresas", reconoce Rossana Costa, investigadora de Libertad y Desarrollo y miembro del Consejo de Alta Dirección Pública.



Otra medida apunta a preparar a profesionales que actúen como representantes del Servicio Civil en los comités de selección de funcionarios de segundo nivel que se formen al interior de los servicios públicos. Esto, porque los consejeros no darán abasto para satisfacer la demanda.



El CEP está colaborando en contactar a gerentes de recursos humanos de grandes empresas dispuestos a asumir como representantes del Servicio Civil. Ya reclutaron a nueve, a los que se suman otros nueve invitados por el organismo público. A todos ellos se les preparará para ejercer la función.



Para financiar todo este plan de contingencia, el Servicio Civil obtuvo para 2006 un presupuesto de $3.340 millones, 77% superior al que tenía en 2004. De este monto, $596 millones fueron aportados por el BID para financiar un plan de fortalecimiento institucional que, entre otras medidas, amplió la plana profesional del organismo de 22 en 2004, a los actuales 60.



Propuesta de solución



Este plan de contingencia minimiza los riesgos, pero no garantiza que no colapsará el sistema. Al interior de los comandos se cree que no basta con los esfuerzos del Servicio Civil, pues la solución exige la colaboración de las autoridades políticas.


Desde el CEP, Salvador Valdés propone que en cuanto se conozca el resultado de la segunda vuelta, quien resulte electo presente a Lagos un listado con los funcionarios que desea reemplazar, de modo que se pidan de inmediato las renuncias y se inicien los procesos de búsqueda.



María Luisa Brahm, integrante del consejo de Alta Dirección Pública, directora ejecutiva del Instituto Libertad y asesora del candidato de la Alianza por Chile, considera razonable adelantar los procesos de búsqueda, "especialmente si gana Sebastián (Piñera), porque entonces el cambio de autoridades será mucho más radical".



También apoya la propuesta el consejero Mario Waissbluth. "Veríamos con muy buenos ojos que el gobierno saliente nos ayude a amortiguar el impacto del reemplazo masivo de jefes de servicios. Sería deseable que algunos procesos de búsqueda se adelanten al 11 de marzo y que otros incluso se atrasen".



En los comandos de los candidatos que hoy se miden en las urnas se limitan a señalar que mañana, cuando se conozca cuál de los dos es el futuro Presidente de Chile, analizarán la conveniencia de pedir que la administración saliente les tienda una mano para evitar que el reemplazo de los funcionarios de confianza se transforme en la primera crisis del futuro gobierno.



CATALINA BAU, DIRECTORA NACIONAL DEL SERVICIO CIVIL:



"El sistema funciona y no hemos tenido crisis"



-Desde que rige la ley se ha reemplazado sólo a quienes presentaron sus renuncias. ¿No habría sido conveniente pedir también renuncias para acelerar la profesionalización del sector público?



"No sé si habría sido mejor llevar adelante más rápido una reforma de esta envergadura. Pero lo que corresponde ahora es mirar el lado lleno del vaso: el sistema funciona, contra lo que muchos adelantaron, y no hemos tenido ninguna crisis. Nunca las autoridades políticas habían estado dispuestas como ahora a renunciar a la atribución de seleccionar a sus funcionarios de confianza".



-Pero hubo resistencia al cambio. Al comienzo los ministerios no les informaban cuando alguien renunciaba, retrasando los llamados a concurso.



"Era un problema de interpretación de la ley que se solucionó a través de un instructivo presidencial que fortaleció lo que había opinado antes la Contraloría. Se aclaró que cuando se recibe la renuncia, de inmediato debe iniciarse la búsqueda, independiente de que se nombre a alguien en forma interina".



-¿Por qué no se traspasa el diseño de políticas a las subsecretarías para que la totalidad de los servicios públicos se incorporen al sistema de alta dirección pública?



"Traspasar funciones de diseño de políticas a las subsecretarías es una facultad del Presidente. Pero no es eso lo que ahora nos preocupa. Tenemos el 85% de los servicios existentes bajo el sistema de alta dirección pública y eso ya es una gran responsabilidad. Estamos concentrados en hacer bien nuestro trabajo".



-¿Qué justifica que usted no sea elegida por concurso público?



"El director del Servicio Civil es de exclusiva confianza del Presidente. Está excluido del sistema de alta dirección pública porque define políticas en materia de concursabilidad, acceso a los cargos, formación y estamos a cargo del comité consultivo representado por el mundo de asociaciones funcionarias".



En Cifras



53 de los 128 servicios públicos están incorporados al sistema de alta dirección pública. En 2010 serán 99.


11 jefes de servicios han sido elegidos por concurso público desde 2004 a la fecha. Tres de ellos son mujeres.


3 ternas de postulantes a jefes de servicios de salud se encuentran sobre el escritorio del Presidente Lagos esperando su nombramiento.


32 cargos de segundo nivel han sido seleccionados por concurso público.



3 meses transcurren en promedio desde que se publica un aviso pidiendo un jefe de servicio hasta que la terna de postulantes es presentada al Presidente. Antes, hay un período de un mes y medio a tres meses de preparación de los antecedentes para llamar a concurso.



80 a 100 postulantes se presentan a cada proceso de selección de primer nivel. Sólo la mitad cumple todos los requisitos establecidos en las bases.



60% de los postulantes provienen del sector público.

80% de los postulantes tienen entre 25 y 45 años.

81% de los postulantes a cargos de primer nivel y el 76% en segundo nivel son hombres.



3 años dura el período de los funcionarios públicos nombrados por el sistema de Alta Dirección Pública. Pueden ser ratificados por hasta tres períodos.



Esto es un aporte de la periodista MARÍA EUGENIA TAMBLAY C.


Pablo Ramírez Torrejón (PD)
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